Edición Online

EDICIÓN ONLINE

COMPRA:

VENTA:

COMPRA:

VENTA:

Agronegocios

Maíz amarillo para el abastecimiento responsable, una realidad en Sinaloa.

  • Compartir

El programa impulsado por el CIMMYT, Kellogg y SACSA da certidumbre al productor y al consumidor

Marco Díaz

El Batallón, Salvador, Alvarado. _ El maíz amarillo producido por Carlos Jacinto Uriarte forma parte del Programa de Maíz Amarillo para el Abastecimiento Responsable, una realidad que pretende darle un valor agregado a la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo.

Impulsado por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), en 2017 se formalizó el esquema de trabajo en donde interviene la empresa sinaloense SACSA y la multinacional Kellogg.

Este programa da certidumbre a la multinacional y al consumidor, de que el maíz que es transformado en hojuelas para cereal, y que es llevado a los platos de millones de personas, es resultado de trabajar bajo sistemas de producción sustentables, con un menor impacto al medio ambiente e incluso, más sanos.

En su segundo año de operación, el Programa da un valor agregado a la producción de maíz amarillo; por un lado, el productor se ve beneficiado con un esquema de comercialización certero que además da incentivos para el aumento de la rentabilidad, y con incentivos en la semilla requerida, por otro lado, SACSA recibe y da un primer paso en la transformación del grano para que posteriormente, Kellogg se encargue de dar el toque final y llevarlo a las familias.

Como parte de este programa, se busca proveer al consumidor de alimentos sanos e inocuos, con cierta trazabilidad que le dará la seguridad en lo que come. Asimismo, el valor agregado al maíz amarillo abona a las políticas públicas del gobierno de Sinaloa, por ofrecer una reconversión de cultivos rentable, que venga a disminuir presión comercial al maíz blanco, que prevalece en gran superficie en la entidad.

“Nosotros mismos queremos consumir nuestros propios productos, lo que sembramos, como este maíz de mejor calidad, con buen rendimiento y, sobre todo, un alimento sano para nuestras familias”, concluye orgulloso don Jacinto.

COMENTAR ESTA NOTA