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Agricultura

MasAgro: Un referente en Latinoamérica en Seguridad Alimentaria.

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El Programa mexicano trabaja en equipo con los productores para cultivar un México Sustentable

 

Redacción/@Comentarios_sin

 

¡Miles de productores en México no pueden estar equivocados! El productor es el pensador sistémico por excelencia y el principal protagonista de la filosofía fundamental de la estrategia para un país más próspero, sano y en paz. Por ello, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y sus colaboradores operan una estrategia que genera sistemas agro-alimentarios para la nutrición desde México para los mexicanos.

 

El otro aspecto, no menos importante, es el del cuidado del medio ambiente y la biodiversidad. El trabajo con MasAgro, visión del Gobierno de México a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), coordinado por el CIMMYT y apoyado por cientos de colaboradores, consta de tres compromisos básicos con los agricultores: difundir innovaciones, trabajar en equipo y fomentar la toma de decisiones propias a través de la disponibilidad de conocimiento e información. Basándose en cinco valores fundamentales que permean toda la labor de investigadores, profesionales, técnicos y de los agricultores mismos, humildad, respeto, transparencia, creatividad y determinación, se ha logrado facilitar el proceso de aprendizaje mutuo que tiene lugar en los 12 nodos de investigación e innovación con los que el programa MasAgro cubre la geografía nacional.

 

MasAgro representa una labor integral que, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) busca, “fortalecer la seguridad alimentaria a través de la investigación y el desarrollo, la generación de capacidades y la transferencia de tecnologías al campo para que los pequeños y medianos productores de maíz y de trigo obtengan rendimientos altos y estables, aumenten su ingreso y contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático en México” (http://www.fao.org/family-farming/detail/es/c/317878/). Este Programa fue creado para materializar la visión de la SAGARPA, con la agricultura de conservación como una de sus estrategias, combinada con el manejo integral de plagas, uso de árboles intercalados, semillas mejoradas con técnicas tradicionales tanto de criollos de polinización abierta como híbridos, y poscosecha, entre otras prácticas sustentables, para mejorar la resiliencia de los sistemas agro-alimentarios de México.

Tras un poco más de media década de labor, MasAgro ha logrado trabajar con la ayuda y el compromiso de líderes comunitarios, instituciones de investigación como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el Centro de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV), la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), los Centros de Bachillerato Tecnológico Agropecuario de la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (CBTA-DGTA), organizaciones de la sociedad civil como Fondo para la Paz, TNC, Heifer International, entre otras instituciones nacionales e internacionales del sector público y privado, en redes de innovación que generan, ensayan y adaptan métodos e innovaciones agrícolas cuyos resultados son tangibles. Así lo constata un estudio del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial (CIESTAAM) de la Universidad Autónoma  Chapingo (UCH) al revelar que, gracias a la metodología que promueve transparencia y eficiencia, los técnicos de los diferentes programas públicos de México que participan en MasAgro son 9 veces más eficientes al brindar asistencia técnica que aquellos que no aplican la metodología del Programa. Esto ha hecho posible que los agricultores de pequeña escala en el país –reacios a  correr riesgos y cuyos ingresos anuales dependen de un ciclo agrícola que es determinado por la naturaleza– hayan adoptado prácticas sustentables nuevas para mejorar sus medios de vida. El esfuerzo ha generado el empoderamiento de miles de jóvenes y mujeres en el campo.

 

 

Actualmente, México cuenta con más de un 1 millón de hectáreas sembradas con prácticas sustentables gracias al compromiso de más de 300 mil productores participantes en el Programa, de los cuales 21% son mujeres, quienes  vieron cómo sus ingresos aumentaron 16% en trigo respecto al obtenido de parcelas testigo y sus rendimientos alcanzaron hasta 94% más grano en comparación con el promedio regional de maíz de temporal. Todo esto sin olvidar que el rendimiento promedio logrado por los productores en parcelas de temporal fue 30% superior al de las parcelas testigo, lado a lado. Cifras validadas por la supervisión de instituciones como la UCH. Estos resultados no sólo han sido validados y supervisados por centros nacionales independientes sino también por el director del Centro de Desarrollo de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), Mario Pezzini, quien resaltó la importancia de una complementación en la estrategia productiva entre la SAGARPA y el CIMMYT y concluyó que estas actividades impulsan la productividad y sustentabilidad de manera efectiva.

 

 

El país cuenta hoy con la labor multiplicadora de 340 técnicos certificados en un menú tecnológico y de innovación que fomenta la resiliencia frente a los efectos del cambio climático mediante la inclusión de prácticas que requieren menor consumo de hidrocarburos (combustible para tractores, fertilizantes, agroquímicos, eficiencia en el traslado de la producción) y que prestan especial atención al almacenamiento de granos y al manejo sustentable de suelo y agua.

 

 

México promueve hoy la excelencia de 100 jóvenes investigadores especializados en el sector agrícola, entre ellos Tania Eulalia Martínez, joven indígena mixe, candidata a Doctora en Conocimiento, Tecnología e Innovación en la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos, ganadora de Premio Nacional de la Juventud 2016 en la categoría Logro Académico, cuyo talento le ha permitido dirigir y participar en diversos proyectos de investigación aplicada tanto en México como en el extranjero; entre ellos, “Sorgo dulce para la producción de bioetanol” (Universidad de Arizona, 2012) y “Agricultura de Conservación, México para los componentes Mas-Agro Móvil” (CIMMYT, 2013).

 

 

MasAgro desarrolla los atlas moleculares de maíz y de trigo para ayudar a investigadores y agricultores a identificar, entre la inmensa biodiversidad, los rasgos que requieren para sus sistemas de producción locales. El maíz criollo que siembran los agricultores se ha adaptado a las condiciones locales gracias a la selección realizada durante siglos por los productores; la misma selección que ha permitido al maíz adaptarse a pesar de la degradación del suelo y otros problemas. En algunas zonas de México, los agricultores han perdido la semilla de sus variedades tradicionales de maíz, cuando no han podido cosechar después de sufrir una intensa sequía, inundaciones o desastres naturales. El CIMMYT e INIFAP están ayudando a los agricultores a encontrar las variedades originales de sus predecesores para restaurar y regresar a sus campos un componente valioso de la seguridad alimentaria, la cultura y la biodiversidad de numerosas familias.

 

A través de MasAgro, el país cuenta hoy con proyectos en los que mexicanos indígenas participan activamente en el mejoramiento colaborativo que permite a las comunidades desarrollar nuevas y mejores variedades de maíz de mayor rendimiento y tolerancia al estrés. Al mismo tiempo, se preservan los rasgos más apreciados de sus variedades nativas, como grano preferido y calidad de cocción. Para muestra, un botón: en 2016, se llevaron a cabo ensayos participativos en nueve comunidades en Oaxaca, en los que participaron 400 agricultores (240 hombres y 160 mujeres) de 46 comunidades que asistieron a múltiples eventos de capacitación.

 

 

Hoy, la industria semillera mexicana cuenta con semillas de maíz mejoradas de manera convencional. Una labor posible gracias al trabajo en equipo con los centros de investigación nacionales y con compañías semilleras 100% mexicanas que participan en MasAgro y que han desarrollado 34 variedades de maíz y 10 de trigo, entre 2011 y 2016. El sistema de semillas en México está en un camino de transparencia que ha permitido la generación de 70% más en ventas de semillas mexicanas. Cabe destacar que, actualmente, hay una mayor diversidad de empresas e instituciones que registran variedades de maíz en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales (CNVV). Entre 2001 y 2010, 74% del mercado de semillas correspondía a tres empresas trasnacionales (Monsanto, Pioneer y Dow). Para el periodo 2011 – 2016, a estas tres empresas solo les perteneció el 59% ya que las instituciones y empresas mexicanas han aumentado su capacidad.  El retorno para los productores de los programas de mejoramiento de trigo de CIMMYT y el Centro Internacional para la Investigación Agrícola en Zonas Áridas (ICARDA) generan entre 2,200 y 3,100 millones de dólares, una proporción beneficio – costo de 103 a 1.

 

Esta cosecha de logros para México, también es resultado de un nuevo hábito adquirido por los productores. La cultura del dato que nutre el sistema de monitoreo y evaluación de MasAgro, conformado por las plataformas de Conservation Earth y la Bitácora Electrónica MasAgro (BEM) y las herramientas de agricultura de precisión GreenSat y GreenSeeker que, combinadas con la mecanización inteligente, permiten contar, tras seis años de trabajo, con 5,432 usuarios que han utilizado la herramienta BEM y con 117,066 bitácoras que monitorean los resultados en campo; ya no se hacen estimaciones ni aproximaciones pero se refleja la realidad. Información lista para considerarse al momento de formular políticas a favor del desarrollo sustentable del campo mexicano que permitirá hacer frente a los desafíos en materia económica, ambiental y cultural que plantea el entorno global.

 

En MasAgro, el proyecto que articula la labor de 150 colaboradores – entre ellos 12 talleres de maquinaria locales y varias organizaciones no gubernamentales (ONG)- persiste el profundo convencimiento que hacer de México un líder mundial en innovación agrícola y desarrollo sustentable no es una quimera, sino una realidad que se alcanzará en buena parte desarrollando sistemas agroalimentarios sustentables que mejoren la nutrición, protejan los recursos naturales y fortalezcan la seguridad nacional. Así lo demuestran hechos como el lanzamiento de alianzas encaminadas a reconocer el trabajo de los agricultores mexicanos comprando en México los granos que anteriormente eran importados, así como promoviendo la producción local de granos y fortaleciendo la cadena de valor de maíz y trigo, dos cultivos de mucha importancia para México y América Latina. Otros países como Colombia, Guatemala y Ecuador expresaron a través del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) su interés en replicar el modelo de investigación e innovación para el desarrollo de MasAgro.

 

México ha sido el hogar de la innovación agrícola que integra el conocimiento tradicional con la ciencia haciendo segura la innovación. De hecho, Jeanne Liedtka, Randy Salzman y Daisy Azerretos, expertos en pensamiento de diseño, presentan en Design Thinking for the Greater Good a MasAgro como un ejemplo de libro de texto de la experimentación con redes o nodos de innovación que respeta, valora e incorpora los conocimientos agrícolas tradicionales para generar prácticas y tecnologías nuevas que mejoran los sistemas de producción locales. Los autores señalan que “los nodos sirven para presentar las situaciones de manera visual a fin de eliminar las barreras a la comunicación, lo cual permite a MasAgro y a los agricultores combinar lo viejo y lo nuevo para generar prácticas nuevas y mejoradas que los agricultores y las comunidades locales pueden utilizar”. Es en este sistema de innovación que productores de MasAgro de la mano de organizaciones como Gente Sustentable han implementado también la plataforma biodiversa milpa intercalada en árboles frutales (MIAF), desarrollada por el INIFAP y el Colegio de Postgraduados incorporando agricultura de conservación, mejoramiento participativo y generación de mercados a sus sistemas agro-alimentarios.

 

Los invitamos a conocer y experimentar los beneficios del programa MasAgro, a sumarse al esfuerzo y a adoptar la filosofía que promueve la innovación en la agricultura mexicana y, por ende, fortalece la seguridad alimentaria del país. Agradecemos el invaluable apoyo y trabajo de cada uno de los involucrados en el programa pues, año con año, se hace más evidente que sólo a través de un cambio de mentalidad, en busca de la innovación agroalimentaria, el país podrá hacer frente a los retos que plantea el entorno global. Ya que en el campo radica la fuerza de esta nación, los invitamos a fortalecer nuestro campo, a consolidar una nueva identidad como productores, técnicos, investigadores, formadores, gobiernos e instituciones encaminada al desarrollo social y al desarrollo humano. México merece encontrar en la agricultura fuentes de prosperidad y generación de oportunidades reales para reducir la pobreza, garantizar la seguridad alimentaria de todos, responder al cambio climático y alcanzar la felicidad en este país. Es así como el productor trabaja con la sociedad para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible que traerán la prosperidad futura con respeto al pasado y la tradición.

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