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Llega a cultivos de Baja California y Michoacán, el Virus del Tomate (ToBRFV), alerta la CIDH.

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La Comisión de Investigación y Defensa de las Hortalizas de Sinaloa, informó a través de un comunicado la presencia de un nuevo virus que ataca a tomates y chiles, identificado en Baja California y Michoacán.

El documento que llegó hasta esta redacción explica lo siguiente:

Recientemente hemos sido informados de la presencia de un nuevo Virus que ataca al Tomate y a los Chiles que no estaba presente en México, pero que ya ha sido detectado en plantaciones comerciales de Saladette bajo invernadero en el área de Vizcaíno B.C y Yurécuaro Michoacán.

Se trata del Virus conocido como Tomato Brown Rugose Fruit Virus (ToBRFV) que según la literatura, fue detectado en Israel en 2014 y en Jordania en 2015. Causa necrosis del pedúnculo, y cáliz, amarillamiento de las hojas, secazon en tallos y hojas, manchas amarillas en los frutos y en casos extremos rugosidad.

 

El virus se transmite por semilla y está presente en la testa y algunas veces en el endospermo; no se identifica insecto vector, pero se disemina mecánicamente, puede permanecer estable en semillas, restos de plantas y en suelos durante meses o años, siendo el
monocultivo el más altamente susceptible a este virus.

La Dirección General de Sanidad Vegetal; la Secretaria de Agricultura del Gobierno del Estado y Senasica, ya están trabajando en la implementación de las medidas que permitan regular la movilización de las semillas procedentes de los países en que ha sido detectado, asi como la movilización de plántulas e injertos provenientes de regiones de México que ya manifestaron su presencia.

Dado que ya se ha iniciado el proceso de la siembra en charolas de la semilla de Tomate y Chiles, con el auxilio de Senasica, Gobierno del Estado y técnicos del CIAD, estamos haciendo a ustedes las siguientes recomendaciones:

 

1). Si usted ya ha sembrado la semilla en charolas, tomar las siguientes medidas preventivas:

a). Realizar una limpieza general de los invernaderos de plántula al interior y a los alrededores.
b). Establecer un control de acceso estricto a los invernaderos, limitado solo a su personal técnico. (Cero visitantes).
c). Proporcionar overoles a su personal técnico. Deben usarlos para entrar y dejarlos al salir. La ropa no debe salir de la nave.
d). Mantener una estación de lavado y desinfección de manos y herramienta dentro de la nave.
e). Ante la menor sospecha de la presencia del virus en alguna charola, dar aviso inmediato al personal de Senasica para la toma de muestras y su envío a un Laboratorio.

f). Después de la toma de muestras, la charola debe ser colocada en bolsa de plástico, transportada fuera de la nave e incinerada, incluyendo la ropa de trabajo usada por el personal técnico.

2). Si usted ya tiene la semilla pero no ha iniciado aun la siembra en charolas:

a).Hablar con su proveedor de semilla y solicitarle un Certificado de Diagnostico de Laboratorio de que el lote de la semilla que adquirió, está libre de este patógeno.
b). En su caso, dar un tratamiento químico o térmico a la semilla antes de la siembra (Anexo).
c). Una vez hecha la siembra, seguir el protocolo del punto 1).

3). Si usted aun no ha comprado la semilla:

a). Solicitar a su proveedor un Certificado de Diagnostico de Laboratorio que haga constar que
el Lote de la Semilla que ofrece para venta está libre de este virus.
b). Seguir el protocolo del punto 1) para la siembra.
c). Siga los pasos e) y f) del punto 1) para plantas sospechosas.
4). Si usted se provee de plántulas provenientes de maquiladores o injertos.
a). Asegurarse con Diagnósticos de Laboratorio que la semilla o el portainjerto, fueron
establecidos con materiales libres de este virus.

 

TOMATO BROWN RUGOSE FRUIT VIRUS (ToBRFV)

SÍNTOMAS
En tomate, el síntoma más característico consiste en alteraciones de la forma y color de los foliolos, alternándose áreas cloróticas con otras de color verde normal y verde oscuro (mosaicos), los foliolos se deforman apareciendo rizados, abarquillados o con aspecto filiforme. En infecciones precoces se reduce el crecimiento de la planta, el tamaño y el número de frutos con la consiguiente repercusión negativa en el rendimiento, también puede observarse la caída de flores.

Frecuentemente los frutos reducen su tamaño y muestran manchas decoloradas amarillas, irregulares o en forma de anillo, otras veces se presentan alteraciones necróticas externas e internas. Cuanto más precoz es la infección, mayor es la repercusión en la producción.

La intensidad de los síntomas puede variar dependiendo de diversos factores, entre ellos: la cepa del virus, el cultivar de tomate, la intensidad de la luz, la temperatura, la edad de la planta en el momento de la infección, el contenido de nitrógeno en el suelo, etc.

TRANSMISIÓN Y DISPERSIÓN

La forma de transmisión de este virus es esencialmente por contacto. El contacto de una planta enferma con una planta sana, provocado por el viento o a través de las manos de los operarios, de su ropa o de herramientas de trabajo contaminadas, es suficiente para transmitirlo.

Además el virus es transmitido por la semilla del tomate, estando localizado en las envueltas de la semilla y, en menor proporción, en el endospermo, pero no en el embrión. El virus puede conservarse en el endospermo hasta 9 años.

El origen del virus lo constituyen las plántulas procedentes de semillas contaminadas, el suelo contaminado con raíces y restos de plantas enfermas y los restos vegetales de plantas enfermas.

No se conocen vectores naturales del virus.

DESINFECCIÓN DE SEMILLAS DE PLANTAS HORTÍCOLAS

Lo que debe saber ANTES de tratar semillas de plantas hortícolas:

– El uso incorrecto de los tratamientos de semillas puede dañar o matar las semillas. Lea y siga siempre las instrucciones de tratamiento cuidadosamente.

– Pruebe siempre el proceso de tratamiento en una muestra pequeña de semillas ANTES de tratar todas las semillas de un lote. (Consulte el proceso de prueba a continuación).

– Utilice siempre semillas “puras” que no se hayan tratado con fungicidas ni otros productos, que no se hayan recubierto ni sometido a otros tratamientos. La mayoría de los recubrimientos de las semillas son solubles en agua; por lo tanto, los tratamientos desinfectantes a base de agua aplicados a las semillas pueden afectar su recubrimiento.

– Los fungicidas registrados que previenen las enfermedades fúngicas transmitidas por la tierra pueden aplicarse a las semillas después de la desinfección.

– La garantía de calidad de las semillas podría anularse si se aplican otros tratamientos de semillas después de la compra.

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