Edición Online

EDICIÓN ONLINE

COMPRA:

VENTA:

COMPRA:

VENTA:

Agricultura

Con tecnología de precisión, es posible aplicar dosis variadas de fertilización.

  • Compartir

 

Trabaja el CIMMYT, en coordinación con UCAIGSA, en el mapeo de parcelas para disminuir costos de producción

Redacción

 

Guasave, Sinaloa, diciembre de 2018._ El EM38 es un sistema compuesto por sensores que sirven para medir la conductividad eléctrica y la salinidad en el suelo, para identificar debilidades y oportunidades en la parcela, señaló el Dr. Kai Sonder.

 

El Jefe de la Unidad de Sistemas de Información Geográfica del CIMMYT, informó que mediante el uso de métodos geo estadísticos se puede calcular o mapear el campo.

 

Luego de implementar el uso del EM38, el campo de Felipe Rivera y recorrer las 20 hectáreas utilizando el aparato, el investigador del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, manifestó que existen parcelas en donde las necesidades del suelo varían.

 

En ese sentido, dijo que con el mapeo de fertilidad es posible aplicar dosis variadas según las necesidades del suelo, disminuyendo, racionando o hasta incrementando la aplicación de nutrientes.

 

“Muchos cultivos tienen problemas con nutrientes y en combinación con un mapa de rendimiento que vamos a obtener, podemos combinarlos para identificar la fertilización de dosis variada que se debe establecer y que densidad de plantas”.

 

Kai Sonder explicó que el levantamiento de datos con el  EM38 se hace aprovechando el envío de una señal eléctrica y utilizando los datos en un programa de sistemas, se interpretan a través de miles de puntos con un valor único de conductividad y con base a eso vamos a extrapolar y detectar las deficiencias en el suelo según el área.

 

La parcela, recordó, se trabaja en labranza reducida y pertenece a uno de los productores del Club de Labranza de la Unión de Crédito Agrícola e Industrial de Guasave (UCAIGSA), con quienes recientemente el CIMMyT ha establecido una relación de colaboración e investigación.

 

“Los beneficios que el productor puede obtener, son disminuir costos y establecer diferentes zonas de manejo, ajustando la dosis de fertilizantes, evitando pérdida innecesaria de nutrientes, solamente darle a la planta lo que necesita. El club de labranza mínima quiere dar un paso más avanzado y meterse de fondo a la agricultura de precisión”, concluyó.

COMENTAR ESTA NOTA