Los productores de maíz protestan en Sinaloa por pagos pendientes de apoyos federales, el aumento en el costo del diésel y la falta de certidumbre en la comercialización.
Redacción | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sin., 7 de abril de 2026._ Las manifestaciones de agricultores en Sinaloa responden a una crisis acumulada por adeudos en apoyos al maíz, altos costos de producción y la falta de certidumbre en la comercialización del grano.
Productores agrupados en Campesinos Unidos salieron a las carreteras para exigir el pago de apoyos pendientes correspondientes al ciclo agrícola 2023-2024, entre los que destacan $750 y $200 por tonelada de maíz.
En el caso del apoyo de $750 por tonelada, este ya ha sido cubierto a más de 22 mil productores de un universo cercano a los 23 mil beneficiarios. Sin embargo, aún queda un grupo aproximado de mil 300 productores que no han recibido el pago, a pesar de que, según autoridades federales, el expediente fue enviado desde finales de 2025.
Han pasado más de 90 días desde entonces sin que se concrete la dispersión de estos recursos, situación que ha generado inconformidad y desconfianza entre los productores.
Además, el pago del apoyo de $200 por tonelada de maíz sigue sin iniciar. De acuerdo con el propio esquema planteado por autoridades, este incentivo no se liberará hasta que concluya en su totalidad la entrega del apoyo de $750, lo que ha mantenido en pausa este recurso adicional.
A lo largo de este proceso, productores han señalado contradicciones en el discurso oficial. Mientras en un inicio se reconocía el adeudo, posteriormente se limitó el apoyo únicamente a quienes adquirieron coberturas, pese a que originalmente se había anunciado como un incentivo general y opcional en ese sentido.
Incluso, el representante de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en Sinaloa, Jesús Vega Acuña, declaró el pasado 29 de diciembre de 2025 que no existía ningún trámite en curso respecto al apoyo de $200 por tonelada.
A este escenario se suma un contexto económico adverso para el campo sinaloense. De acuerdo con Baltazar Valdés Armentía, dirigente de Campesinos Unidos, los productores enfrentan una crisis inédita, marcada por la falta de acceso a crédito, ausencia de esquemas de aseguramiento y el incremento constante en el costo de insumos clave.
Uno de los factores que más presiona la rentabilidad es el precio del diésel, que ya se acerca a los 30 pesos por litro, elevando significativamente los costos de producción en actividades como preparación de tierras, siembra y cosecha.
La manifestación en Sinaloa también forma parte de un movimiento de alcance nacional encabezado por el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano y la Asociación Nacional de Transportistas de Carga (ANTAC), que se desarrolla de manera simultánea en distintos estados del país.
Mientras tanto, la preocupación entre los productores se mantiene ante el bajo precio internacional del maíz y la falta de definición de un esquema de apoyo compensatorio para la comercialización del grano, el cual podría ser impulsado por el Gobierno Federal y complementado por el Gobierno del Estado.
En este contexto, el ánimo del productor sinaloense se mantiene en alerta, en espera de respuestas concretas que permitan dar viabilidad económica al ciclo agrícola y evitar un mayor deterioro en el sector.








