18 de agosto de 2026
Agronegocios
29 de mayo de 2026
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Los drones agrícolas ya no solo fumigan: así evoluciona la agricultura digital

La industria de los drones agrícolas está entrando en una nueva etapa. Tecnologías como LiDAR, monitoreo multispectral y automatización buscan convertir a estos equipos en herramientas de captura de datos y toma de decisiones para el campo.

Redacción | Canal de Whatsapp

Culiacán, Sin., 29 de mayo de 2026.- Durante años, los drones agrícolas fueron asociados principalmente con la aplicación de agroquímicos. Sin embargo, la tecnología está avanzando hacia una nueva generación de herramientas capaces de monitorear cultivos, generar información y ayudar en la toma de decisiones agronómicas.

Ese fue uno de los principales mensajes compartidos por Mariano Rodríguez y Ricardo Arizmendi, de Geoespectral —empresa distribuidora de la marca EA Vision en México— durante el Primer Congreso de Uso de Drones en la Agricultura organizado por CESAVESIN.

Durante el episodio #122 de Semillero Agropodcast, dastacaron el uso de sistemas LiDAR, una tecnología basada en pulsos láser que permite al dron detectar obstáculos y generar representaciones tridimensionales del entorno.

En términos prácticos, esto se traduce en vuelos más seguros y una mejor capacidad para operar en condiciones complejas, como huertos, invernaderos o terrenos con variaciones de altura.

Los especialistas señalaron que el verdadero potencial de los drones agrícolas está en la integración de herramientas de monitoreo y agricultura digital. A través de sensores multiespectrales, por ejemplo, es posible identificar variaciones en el desarrollo de los cultivos, detectar zonas de estrés y generar información que facilite la toma de decisiones en campo.

Más capacidad y nuevas aplicaciones

La evolución también se refleja en las capacidades operativas de los equipos.

Durante la conversación se mencionó que el modelo EA Vision J-150 cuenta con una capacidad de carga de hasta 70 litros y un caudal de aplicación de 40 litros por minuto.

Además, puede trabajar con gotas desde 10 hasta 500 micras, permitiendo ajustar las aplicaciones según las necesidades del cultivo y las condiciones ambientales.

Arizmendi compartió experiencias en aplicaciones especializadas poco conocidas, como el pintado de invernaderos mediante drones, donde han participado en proyectos que superan las 100 hectáreas de cobertura.

El reto sigue siendo la eficiencia

A pesar de los avances tecnológicos, los especialistas coincidieron en que los principales desafíos continúan siendo la eficiencia operativa, la duración de las baterías, el mantenimiento preventivo y la reducción de tiempos muertos en campo.

Por ello consideran que el futuro de la industria no dependerá únicamente de drones más grandes, sino de equipos más inteligentes, seguros y capaces de generar información útil para el productor.

La conclusión es clara: los drones agrícolas están dejando de ser únicamente herramientas de aplicación para convertirse en plataformas de agricultura digital, donde los datos tendrán cada vez más valor dentro de las decisiones productivas.