17 de agosto de 2026
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29 de mayo de 2026
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¿Cuánto cuesta sembrar sesbania… y qué puedes ganar?

La sesbania, una planta considerada por muchos como maleza, está ganando interés entre productores de maíz en Sinaloa por su bajo costo, capacidad para fijar nitrógeno y potencial para reducir problemas como fusarium.

Redacción | Canal de Whatsapp

Juan José Ríos, Sinaloa.- Ante la crisis de rentabilidad del maíz, la sequía y el aumento de enfermedades del suelo como fusarium, productores y técnicos en Sinaloa están volteando a ver la sesbania y los bioinsumos como alternativas para reducir costos, mejorar la salud del suelo y avanzar hacia una agricultura regenerativa rentable.

La agricultura en México atraviesa uno de sus momentos más complejos. Los altos costos de producción, la escasez de agua, el desgaste de los suelos y la presión de enfermedades como fusarium están obligando a muchos productores a replantear la manera en que producen maíz.

En medio de este escenario, algunos agricultores y asesores técnicos en Sinaloa están explorando una alternativa que durante años fue considerada simplemente una maleza: la sesbania, conocida también como kuri en distintas regiones del estado.

Durante un evento organizado por Almacenes Santa Rosa en Juan José Ríos, en conjunto con FIRA, especialistas en agricultura sustentable, productores y consultores compartieron experiencias sobre el uso de cultivos de cobertura y las posibilidades de mejorar la rentabilidad agrícola mediante prácticas regenerativas.

Más allá de producir más toneladas por hectárea, el objetivo es reducir costos sin sacrificar rendimiento. En un escenario de precios bajos para el maíz y altos costos de producción, la rentabilidad del productor dependerá cada vez más de gastar menos y aprovechar mejor los recursos disponibles.

¿Por qué sembrar sesbania antes del maíz?

De acuerdo con Tomás Sánchez Montoya, uno de los principales problemas de las zonas agrícolas con décadas de monocultivo es el deterioro gradual de la salud del suelo.

La incorporación de una leguminosa como la sesbania busca romper ese ciclo y generar beneficios agronómicos que impacten directamente en la productividad del cultivo siguiente.

Entre los beneficios mencionados destacan:

  • Romper ciclos biológicos de enfermedades del suelo como fusarium.
  • Mejorar la infiltración y retención de agua.
  • Incrementar la materia orgánica.
  • Favorecer la actividad microbiológica.
  • Fijar nitrógeno atmosférico.
  • Reducir costos de fertilización.

Además, la sesbania presenta una ventaja importante para las condiciones del noroeste de México: es una especie adaptada a la región que puede desarrollarse aprovechando las lluvias del temporal.

¿Cuánto cuesta sembrar sesbania?

Sánchez Montoya resaltó el bajo costo de la semilla, que ronda los 500 pesos por hectárea.

Explicó que cuando la aplicación se realiza con dron pueden utilizarse aproximadamente cuatro kilogramos de semilla por hectárea. En siembras tradicionales, la dosis puede variar entre 10 y 15 kilogramos por hectárea.

La estrategia consiste en establecer el cultivo de cobertura sin inversiones adicionales en fertilizantes o insecticidas, permitiendo que la planta aproveche las condiciones naturales del temporal.

Señaló que la sesbania puede fijar entre 80 y 100 unidades de nitrógeno por hectárea, una aportación que, bajo los costos actuales de fertilización, podría representar un ahorro superior a los 3 mil pesos por hectárea.

Sin embargo, los beneficios potenciales no se limitan al fertilizante.

La agricultura regenerativa también busca:

  • Reducir labores mecánicas.
  • Disminuir problemas sanitarios en el suelo.
  • Mantener o incrementar rendimientos.
  • Mejorar la eficiencia en el uso del agua.
  • Generar oportunidades de acceso a mercados diferenciados.

“Los agricultores no son ecologistas”

“Los agricultores no son ecologistas. Si no les llega al bolsillo, no lo van a hacer”, comentó Gerardo García Barragán, CEO de Compucampo.

La frase resumió buena parte de la discusión durante el encuentro.

Durante años, cuando los precios del maíz eran más favorables y existía mayor disponibilidad de agua, pocos agricultores sentían la necesidad de modificar sus esquemas de producción. Hoy el contexto es distinto.

La combinación de menores márgenes, sequía recurrente y mayores exigencias del mercado está acelerando la búsqueda de alternativas que puedan traducirse en una mejor rentabilidad para el productor.

García Barragán señaló que estas prácticas también pueden capitalizarse mediante acuerdos con la industria, mercados diferenciados y esquemas que reconozcan económicamente la producción sustentable.

¿Moda o futuro del maíz?

Por su parte, Miguel Arámbula, director de Almacenes Santa Rosa, reconoció que el maíz atraviesa una situación económica compleja, razón por la cual decidieron impulsar este tipo de prácticas regenerativas y bioinsumos de la mano del programa Sustenta+ de FIRA.

“Sabemos la problemática que hay en el grano. Ya son varios años malos. Lo que buscamos es bajar costos, mejorar las prácticas y mantener prácticamente la misma producción”, señaló.

Arámbula consideró que la agricultura regenerativa no debe verse únicamente como una tendencia ambiental, sino como una estrategia para mantener la rentabilidad del productor en un contexto cada vez más complicado para el cultivo de maíz.

Aunque la adopción de estas prácticas será gradual, empresas, asesores y organismos financieros coinciden en que el reto será demostrar que pueden traducirse en menores costos, mejores rendimientos y mayores oportunidades de comercialización para los productores.