Entre plagas, bajos rendimientos e importaciones de frijol pinto de Estados Unidos, productores sinaloenses enfrentan uno de los ciclos más difíciles de los últimos años.
Redacción | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sin, 6 de junio de 2026._ Lo que parecía una estrategia para obtener mejores precios terminó convirtiéndose en una preocupación para cientos de productores de frijol en Sinaloa A varios meses de concluida la cosecha, miles de toneladas permanecen almacenadas en bodegas y en manos de agricultores que hoy reciben ofertas incluso menores a las que existían cuando decidieron guardar su producción, indic
Alfredo Rosales Gámez, presidente de la Rama de Producción de Frijol de la CNC, recordó que durante el arranque de las cosechas el Gobierno del Estado impulsó un programa de almacenamiento con el objetivo de evitar que los productores remataran su cosecha en el mercado y dar tiempo para que los precios mejoraran.
«Cuando se guardó el frijol, los precios andaban entre 22 y 24 pesos bien pagados. Hoy llegan compradores ofreciendo incluso menos de 20 pesos por kilogramo y eso es una situación muy complicada para el productor», señaló.
La expectativa no era menor. Durante abril se convocó a los productores a registrarse en un programa de almacenamiento gratuito y posteriormente el Gobierno de Sinaloa informó que alrededor de 12 mil toneladas de frijol habían sido resguardadas en bodegas para reducir la presión de oferta y favorecer una recuperación de los precios. Sin embargo, semanas después el mercado no ha reaccionado como se esperaba.
A la problemática comercial se sumó un ciclo agrícola particularmente complicado. De acuerdo con Rosales Gámez, las condiciones climáticas incrementaron la presión de plagas y enfermedades, obligando a los productores a realizar aplicaciones adicionales y elevar significativamente los costos de producción.
«Hablar de inversiones por encima de lo normal, con aplicaciones extras y cuidados intensivos para llegar a una cosecha y que hoy quieran comprarnos a esos precios, es una cachetada para el productor», expresó.
Además de los mayores costos, los rendimientos estuvieron por debajo de las expectativas.
«Había frijoles que aparentaban producir arriba de dos toneladas por hectárea y al final apenas ajustaron una tonelada. Los últimos lotes estuvieron cerca de las dos toneladas, pero muchos productores no lograron los rendimientos que esperaban», comentó.
Con apenas 57 mil 537 hectáreas establecidas en Sinaloa, según datos del Sistema de Información para la Validación de Superficies Agrícolas de Sinaloa (SIVASA), el sector frijolero esperaba un escenario favorable para la comercialización.
Rosales Gámez señaló que todavía permanecen almacenadas varias miles de toneladas de frijol, principalmente en la región de Guasave, tanto en bodegas habilitadas como en bodegas particulares. Mientras tanto, los productores enfrentan vencimientos de créditos, compromisos financieros y la necesidad de preparar el próximo ciclo agrícola sin liquidez suficiente para adquirir diésel e insumos.
«No hay dinero para comprar diésel, no hay dinero para comprar los insumos de preparación y los compromisos siguen llegando», advirtió.
El dirigente agrícola también atribuyó parte de la presión sobre los precios a las importaciones de frijol pinto provenientes de Estados Unidos. Explicó que la entrada de producto extranjero ha afectado tanto al mercado del frijol pinto mexicano como al frijol amarillo sinaloense.
Recordó que durante la cosecha existían expectativas de comercializar el frijol pinto en niveles cercanos a los 26 pesos por kilogramo; sin embargo, la llegada de importaciones a precios considerablemente más bajos terminó derrumbando las cotizaciones.
El líder campesino también cuestionó la amplia diferencia entre los precios pagados al productor y los observados en los puntos de venta al consumidor. Mientras algunos agricultores reciben ofertas inferiores a 20 pesos por kilogramo en frijol amarillo y menos de 10 pesos en frijol pinto, estos productos continúan comercializándose en supermercados y tiendas a precios que oscilan entre 30 y más de 60 pesos por kilogramo.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades estatales y federales para revisar las condiciones de comercialización del frijol y buscar mecanismos que permitan mejorar la rentabilidad de los productores, quienes enfrentan uno de los ciclos más complejos de los últimos años.
«Las condiciones climáticas han cambiado y necesitamos una reingeniería respecto al tema de las siembras, pero sobre todo del cuidado que debemos dar a los cultivos hacia adelante», concluyó.








