Las lluvias registradas en la sierra de Sinaloa, Chihuahua y Durango elevaron las aportaciones a las presas hasta 227.4 m³/seg, muy por encima de las extracciones de 29.0 m³/seg. Como resultado, el almacenamiento pasó de 15.0% a 15.2% en las últimas 48 horas.
Redacción | Canal de Whatsapp
CULIACÁN, Sin., 17 de junio de 2026._ Las primeras lluvias de la temporada ya comenzaron a reflejarse en las principales cuencas del estado y, por primera vez en varios meses, las presas de Sinaloa registran una recuperación en su almacenamiento.
De acuerdo con el reporte de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), las aportaciones al sistema alcanzaron los 227.4 metros cúbicos por segundo, superando ampliamente las extracciones de 29.0 metros cúbicos por segundo.
Como resultado, el almacenamiento conjunto de las presas pasó de 15.0% a 15.2% de su capacidad de conservación en las últimas 48 horas, rompiendo la tendencia descendente que se mantenía desde el cierre del ciclo agrícola Otoño-Invierno 2025-2026.
La mayor parte de las aportaciones se concentraen la presa Luis Donaldo Colosio «Huites», que registró ingresos de 159.3 m³/seg. Le siguen Adolfo López Mateos «El Varejonal» con 43.3 m³/seg, José López Portillo «El Comedero» con 23.3 m³/seg y Miguel Hidalgo y Costilla con 4.4 m³/seg.
Durante los últimos meses, productores y organismos agrícolas siguieron de cerca el comportamiento de las presas, especialmente después de un ciclo marcado por restricciones en la disponibilidad de agua y bajos niveles de almacenamiento.
Aunque el incremento todavía es modesto, representa una señal positiva para el inicio del temporal, ya que las lluvias registradas en la sierra de Sinaloa, Chihuahua y Durango comienzan a generar escurrimientos hacia los embalses.
El contraste con el año pasado sigue siendo notable. Para estas mismas fechas de 2025, las presas de Sinaloa almacenaban apenas 6.0% de su capacidad, uno de los niveles más bajos registrados en décadas. Hoy el sistema se ubica en 15.2%, aunque todavía lejos del promedio histórico para esta época del año.
La evolución de las lluvias durante la segunda quincena de junio y el mes de julio será determinante para confirmar si estas primeras aportaciones marcan el inicio de una recuperación sostenida de los embalses sinaloenses rumbo al próximo ciclo agrícola.








