20 de septiembre de 2026
Agricultura
3 de agosto de 2026
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Regresa el agua a las presas, pero no la rentabilidad al campo de Sinaloa

Agustín Espinoza advierte que, pese a la recuperación de las presas de Sinaloa, sin crédito, liquidez y precios rentables continuará la crisis agrícola.

Redacción | Canal de Whatsapp

Culiacán, Sinaloa, 3 de agosto de 2026.– La recuperación de los niveles de almacenamiento en las presas devuelve la esperanza de reactivar la producción agrícola en Sinaloa después de varios años marcados por la sequía. Sin embargo, la crisis del campo continuará mientras los productores no tengan acceso a crédito, liquidez y precios que garanticen la rentabilidad de sus cosechas.

Así lo advirtió Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa, quien afirmó que la mejoría en el panorama hídrico representa una oportunidad para el próximo ciclo agrícola, pero no resuelve la incertidumbre económica que enfrentan miles de agricultores.

“Qué bueno que llegó el agua; ahora falta que llegue la voluntad de salvar al campo.”

La recuperación de las presas no garantiza la siembra

Espinoza Laguna señaló que el aumento en el almacenamiento de las presas es una noticia alentadora para Sinaloa, debido a que amplía las posibilidades de establecer cultivos durante el próximo ciclo. No obstante, aclaró que disponer de agua no garantiza que los productores tengan los recursos necesarios para volver a sembrar.

Explicó que una parte importante del sector agrícola enfrenta problemas de liquidez después de varias temporadas con bajos rendimientos, precios insuficientes y mayores costos de producción. A esto se suma la falta de créditos oportunos para financiar la compra de semillas, fertilizantes, combustibles y otros insumos indispensables.

“Podemos tener agua suficiente para sembrar, pero sin financiamiento muchos productores no podrán comprar semillas, fertilizantes, diésel ni preparar sus tierras. El agua, por sí sola, no pone en marcha un ciclo agrícola”, subrayó.

Por ello, consideró necesario establecer una política de financiamiento que permita a los agricultores iniciar el ciclo con certidumbre y evitar que dependan de préstamos costosos o de esquemas que comprometan anticipadamente sus cosechas.

Altos costos y precios que no garantizan rentabilidad

El dirigente de la COUC indicó que, además de conseguir los recursos para sembrar, los productores asumen durante meses los riesgos relacionados con el clima, las plagas, las enfermedades y el incremento constante de los costos de producción.

Sin embargo, sostuvo que el golpe más severo ocurre al momento de comercializar las cosechas, cuando los precios ofrecidos por el mercado no alcanzan para recuperar la inversión realizada.

“El productor asume todos los riesgos durante meses y, al final, vende a precios que en muchos casos ni siquiera cubren los costos de producción. Así es imposible hablar de rentabilidad”, afirmó.

Espinoza Laguna advirtió que la falta de precios rentables no solamente afecta los ingresos de los agricultores, sino que limita su capacidad para pagar créditos, conservar su patrimonio y financiar un nuevo ciclo agrícola.

“No es un problema de capacidad para producir; es un problema de rentabilidad.”

Importaciones presionan los precios de las cosechas

El secretario general de la COUC también cuestionó la política de importación de granos básicos, al considerar que la entrada de maíz, trigo, sorgo y otros productos del extranjero ejerce presión sobre los precios internos y coloca en desventaja a los agricultores nacionales.

Explicó que mientras los productores mexicanos enfrentan altos costos, limitado acceso al crédito y condiciones climáticas adversas, una parte de la industria encuentra más rentable importar granos que comprar la producción nacional.

A su juicio, esta situación desalienta la siembra, reduce la generación de empleos en las comunidades rurales, debilita la economía de los municipios agrícolas y aumenta la dependencia alimentaria de México.

Espinoza Laguna afirmó que el productor genera riqueza y mantiene en funcionamiento una extensa cadena económica, pero continúa asumiendo la mayor parte de los riesgos sin tener control sobre el precio final de su cosecha.

“El productor pone el capital, arriesga su patrimonio, enfrenta el clima, las plagas y los altos costos, pero al final tampoco puede decidir el precio al que venderá su cosecha. Esa ecuación condena al campo a seguir perdiendo productores.”

Piden aprovechar la recuperación hídrica de Sinaloa

Finalmente, Agustín Espinoza llamó a los gobiernos estatal y federal a aprovechar la recuperación de las presas para construir una estrategia que incluya financiamiento accesible, apoyos oportunos y mecanismos de comercialización que prioricen la producción nacional.

Advirtió que disponer de agua sin generar condiciones económicas para sembrar significaría desperdiciar una oportunidad para reactivar el campo de Sinaloa y fortalecer la producción de alimentos.

“Si hoy tenemos agua y no somos capaces de crear las condiciones para que los productores vuelvan a sembrar con confianza, estaremos desperdiciando una oportunidad histórica. La sequía más peligrosa ya no es la del agua; es la ausencia de políticas públicas que hagan rentable producir alimentos en México”, concluyó.