En su primer informe de labores al frente de la AARC, Roberto Bazúa Campaña reconoció que el campo sinaloense atraviesa uno de sus momentos más complejos por la sequía, los bajos precios del maíz y la incertidumbre del mercado, mientras productores enfrentan un escenario de rentabilidad cada vez más presionado
Redacción | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sin., 21 de febrero de 2026._ El campo sinaloense vive una etapa de resistencia; sequía prolongada, costos elevados, precios internacionales deprimidos y dificultades para comercializar granos marcaron el balance presentado durante el primer informe de labores de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), encabezado por su presidente, Roberto Bazúa Campaña.
Frente a productores, autoridades y organismos agrícolas, el dirigente sintetizó el momento que atraviesa el sector con un mensaje que resonó entre los asistentes:
“Sembrar en la adversidad también es un acto de valentía”.
El informe reflejó un año agrícola condicionado por factores climáticos y económicos que han reducido la rentabilidad y elevado la incertidumbre en el principal estado productor de maíz del país.
Un año agrícola lejos de lo normal
Indicó que el ciclo otoño-invierno 2024-2025 dejó cifras que muestran la magnitud del desafío. La producción estatal de maíz blanco alcanzó apenas 2 millones de toneladas, aproximadamente una tercera parte de un ciclo regular en Sinaloa.
A este escenario se sumaron condiciones de mercado adversas: importaciones de maíz, inventarios industriales previos a la cosecha, un tipo de cambio desfavorable y precios internacionales presionados a la baja.
Aunque la AARC impulsó un precio objetivo de 6,965 pesos por tonelada, la reducción del precio de garantía a 6,000 pesos modificó el panorama comercial para miles de productores.
Pese a ello, la organización logró comercializar 82,805 toneladas de maíz blanco, generando una derrama económica cercana a 476 millones de pesos, además del acopio de maíz amarillo que representó ingresos adicionales para el sector.
Rentabilidad: el verdadero desafío
Durante su mensaje, Bazúa Campaña señaló que el problema central del campo ya no es únicamente producir, sino lograr que la actividad sea rentable.
Altos costos de producción, falta de financiamiento oportuno y escasez de compradores configuran un escenario que podría limitar la producción futura. Mientras los planes oficiales proyectan mayores volúmenes, estimaciones del propio sector apuntan a cifras más conservadoras ante la realidad económica.
“El agricultor no pide privilegios, pide condiciones justas”, expresó el dirigente, al insistir en la necesidad de reglas claras y apoyos oportunos.
Financiamiento y organización, claves para resistir
El informe destacó que, a través de su parafinanciera, la AARC respaldó a 234 productores con financiamiento por 92.2 millones de pesos, manteniendo cartera vencida en cero y una calificación nivel A por parte de FIRA.
Además, se fortalecieron servicios de almacenamiento y procesamiento de granos, así como programas de capacitación y transferencia de conocimiento enfocados en sostenibilidad y acceso a mercados.
En paralelo, la asociación mantuvo programas sociales dirigidos a familias jornaleras, con atención médica, educativa y comunitaria en zonas agrícolas.
Sequía y agua, el reto estructural
Ante una de las sequías más severas de los últimos años, la AARC participó en programas de estimulación de lluvias junto al Gobierno del Estado, además de impulsar espacios de diálogo sobre el futuro del agua y la agricultura en Sinaloa.
El tema hídrico se consolidó como uno de los principales desafíos estructurales para el sector productivo en los próximos ciclos.
Gobierno estatal anticipa apoyos
Durante la clausura del evento, el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, reconoció el trabajo de la organización y confirmó que el gobierno estatal mantiene gestiones ante la Federación para establecer apoyos que permitan mejorar la rentabilidad del maíz.
El funcionario señaló que la sobreoferta mundial y el tipo de cambio han presionado los precios por debajo de los costos de producción, situación que mantiene en alerta al sector.
“La unidad de los productores es la fuerza que nos puede sacar adelante”, concluyó.








