11 de septiembre de 2026
Fitosanidad
17 de junio de 2026
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La advertencia que llega desde España: ¿está preparada la horticultura mexicana para enfrentar a Thrips parvispinus?

La experiencia de Almería, España, muestra cómo Thrips parvispinus elevó los costos de producción y aceleró el uso del manejo integrado. ¿Está preparada la horticultura mexicana para enfrentar este reto?

Marco Díaz | Canal de Whatsapp

Culiacán, Sin., 17 de junio de 2026._ Durante años, la agricultura moderna aprendió a convivir con plagas, enfermedades y fenómenos climáticos cada vez más complejos. Sin embargo, algunas amenazas tienen la capacidad de transformar por completo la forma de producir alimentos. Ese parece ser el caso de Thrips parvispinus.

La plaga, detectada en Sinaloa durante noviembre de 2024, fue el eje central de un encuentro técnico organizado recientemente por Syngenta Semillas de Vegetales en Culiacán, donde el Ing. Manuel Gómez Romero, especialista de Bioline Agrosciences y responsable de desarrollo y soporte técnico para el sur de Europa, compartió la experiencia acumulada en Almería, España, una de las regiones productoras de hortalizas más importantes del continente europeo.

Más allá de la biología del insecto o de las herramientas de control disponibles, la ponencia dejó una reflexión mucho más profunda: el problema no es únicamente la llegada de una nueva plaga, sino las consecuencias que genera cuando logra establecerse en una región agrícola altamente productiva.

La experiencia de Almería

Almería supera actualmente las 50 mil hectáreas cultivadas bajo sistemas de agricultura protegida y es considerada uno de los referentes mundiales en horticultura intensiva. Sin embargo, incluso una región con décadas de experiencia en manejo integrado de plagas ha tenido que adaptarse al avance de Thrips parvispinus.

De acuerdo con Gómez Romero, su aparición obligó a modificar estrategias técnicas, incrementar la frecuencia de monitoreos y reforzar programas de manejo integrado. El resultado ha sido un aumento significativo en los costos de producción.

La llegada de Thrips parvispinus obligó a incrementar significativamente la inversión destinada al control biológico, multiplicando los costos de manejo de la plaga respecto a los programas utilizados antes de su aparición.

Menos química, más conocimiento

Otro aspecto relevante de la experiencia europea es el contexto regulatorio.

Europa enfrenta una reducción constante de moléculas químicas disponibles para el control de plagas, además de crecientes problemas de resistencia y mayores exigencias de los mercados en materia de residuos.

Ante este escenario, el manejo integrado dejó de ser una alternativa para convertirse en una necesidad.

Monitoreo intensivo, detección temprana, organismos benéficos, biodiversidad funcional y aplicaciones cada vez más selectivas forman parte de las estrategias que actualmente se utilizan en regiones como Almería.

Durante la presentación se mostraron ejemplos concretos de enemigos naturales como Orius laevigatus, ácaros depredadores y otras herramientas utilizadas para el manejo de trips, áfidos, ácaros y lepidópteros.

El mensaje fue contundente: el futuro no parece estar en una sola herramienta, sino en la integración de múltiples estrategias capaces de mantener el equilibrio dentro de los sistemas productivos.

La ventaja que todavía conserva Sinaloa

Mientras Almería mantiene producción prácticamente durante todo el año, lo que dificulta romper los ciclos biológicos de muchas plagas, Sinaloa todavía conserva una ventana fitosanitaria entre junio y agosto que permite reducir hospederos y disminuir poblaciones de diversos organismos.

Esa diferencia podría representar una ventaja estratégica en la lucha contra Thrips parvispinus.

La experiencia española demuestra que una vez que una plaga se establece de forma permanente, revertir la situación resulta mucho más complejo que prevenirla.

Por ello, fortalecer el monitoreo, capacitar técnicos, generar información local y construir estrategias preventivas se vuelve tan importante como cualquier herramienta de control disponible en el mercado.

La advertencia de OIRSA

Las conclusiones compartidas en Culiacán coinciden con lo señalado recientemente por el doctor Carlos Ramón Urías Morales, director regional de Sanidad Vegetal de OIRSA, durante un episodio de Semillero Agropodcast.

Urías Morales advirtió que los trips representan probablemente el reto fitosanitario más importante que se visualiza para la producción de alimentos en el futuro inmediato. Explicó que el cambio climático está favoreciendo la aparición de nuevas plagas, acelerando sus ciclos biológicos y aumentando la presión sobre sistemas agrícolas cada vez más vulnerables.

El especialista incluso reveló que existen países donde se han realizado entre 35 y 42 aplicaciones para intentar controlar poblaciones de trips cuando no se cuenta con una estrategia preventiva adecuada.

Más importante aún, destacó la necesidad de construir sistemas de alerta temprana, fortalecer la investigación, desarrollar protocolos de actuación y generar información que permita anticiparse a los problemas antes de que se conviertan en crisis.

La experiencia de España y las advertencias de OIRSA parecen apuntar en la misma dirección.

El desafío no consiste únicamente en controlar una plaga.

El verdadero reto será desarrollar una agricultura capaz de anticiparse a escenarios cada vez más complejos, donde el cambio climático, las restricciones regulatorias, la presión de nuevas plagas y la necesidad de producir más alimentos obligarán a tomar decisiones cada vez más estratégicas.

Porque si algo dejó claro la experiencia de Almería es que prepararse tiene un costo.

Pero reaccionar tarde cuesta mucho más.