Aunque las presas de Sinaloa almacenan 1,758 millones de metros cúbicos más que el año pasado, la recuperación efectiva durante la actual temporada de lluvias apenas supera en 325.5 millones de metros cúbicos a la registrada en 2025.
Por Mario Alberto Montiel Gutiérrez
Instituto Mexicano de Tecnología del Agua
Al 31 de agosto de 2026, las presas de Sinaloa almacenaban 6,017 millones de metros cúbicos (Mm³), equivalentes al 38.51% de su capacidad de conservación.
Aunque este porcentaje supera el 27.258% registrado en la misma fecha de 2025, el comportamiento de los escurrimientos durante la actual temporada de lluvias no presenta una diferencia considerable frente al año pasado.
A mediados de junio de 2026, el sistema de presas se encontraba al 15.21%, por lo que la recuperación efectiva hasta el cierre de agosto fue de 23.29 puntos porcentuales. En 2025, el almacenamiento pasó de 6.048% en junio a 27.258% al 31 de agosto, una recuperación de 21.209 puntos.
La diferencia entre ambos periodos es de apenas 2.083 puntos porcentuales, equivalentes a un volumen adicional de 325.5 Mm³.
Presas de Sinaloa llegarían a 50.24% al iniciar el ciclo agrícola
Si a los 6,017 Mm³ almacenados al 31 de agosto se añade el promedio de los escurrimientos registrados durante septiembre en los últimos siete años —alrededor de 1,833 Mm³—, las presas podrían alcanzar aproximadamente 7,850 Mm³ al 1 de octubre de 2026.
Este volumen representaría el 50.24% de la capacidad del sistema al comenzar el ciclo agrícola otoño-invierno 2026-2027. Con base en esa disponibilidad, la Comisión Nacional del Agua realizaría la distribución de volúmenes para los diferentes usos.

Comportamiento de los volúmenes almacenados en las presas de Sinaloa, 2019-2026]
Fuente: CIDH de CAADES, cidh.org.mx.
El ciclo agrícola enfrentaría restricciones de superficie
Con un almacenamiento de 50.24% al 1 de octubre, el ciclo agrícola podría enfrentar restricciones de entre 15 y 20% de la superficie total regable de Sinaloa, estimada en 769,478 hectáreas.
Este escenario implicaría limitar la superficie destinada a cultivos de media y alta demanda de agua, como maíz, trigo, forrajes y frutales, en condiciones similares a las observadas durante los años agrícolas 2019 y 2020.
Sin embargo, el rescate de volúmenes mediante el bombeo de drenes y la incorporación de cultivos de menor demanda hídrica, como garbanzo, frijol y cártamo, podrían reducir e incluso eliminar algunas restricciones.
Esto sería posible principalmente en módulos con una elevada capacidad de bombeo, como los ubicados en el centro de Sinaloa, dentro de los distritos de riego 010 Culiacán-Humaya y 074 Mocorito.
Para los distritos de riego del sur del estado no se anticiparían restricciones de siembra bajo este escenario.
El panorama todavía podría modificarse durante septiembre con la presencia de ciclones o tormentas tropicales que generen nuevos escurrimientos hacia las presas.
El “superniño” todavía no se refleja en los escurrimientos
Los datos disponibles permiten inferir que aún no se reflejan en las presas los escurrimientos pronosticados a principios de año ante la presencia del fenómeno climático conocido como “superniño”.
Este fenómeno consiste en un calentamiento muy intenso de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, capaz de provocar cambios extremos en el clima, con una mayor presencia de lluvias o sequías en distintas regiones del planeta.
Las estimaciones meteorológicas citadas en este análisis señalan que la mayor intensidad del fenómeno podría presentarse durante el último trimestre de 2026, entre octubre y diciembre.
Esto abriría la posibilidad de que la temporada de lluvias se extienda hasta el invierno, aunque también podría generar implicaciones para los cultivos establecidos. Para septiembre se mantiene la expectativa de mayores precipitaciones, como ocurrió en 2025, cuando ingresaron a las presas casi 3,000 Mm³ durante ese mes.
Los escurrimientos de 2026 apenas superan en 9.82% a los de 2025
Al comparar exclusivamente la recuperación registrada durante la temporada de lluvias, el comportamiento de 2026 es muy similar al del año pasado.
Entre junio y agosto de 2025 ingresaron aproximadamente 3,313.90 Mm³ a las presas, mientras que en el mismo periodo de 2026 se contabilizaron 3,639.40 Mm³. La diferencia es de 325.5 Mm³, equivalente a un incremento de apenas 9.82%.
Aunque actualmente se señala que las presas cuentan con 1,758 Mm³ más que el año pasado, gran parte de esa diferencia ya existía antes del comienzo de la temporada de lluvias.
A mediados de junio de 2026 había 1,432.5 Mm³ más almacenados que en la misma fecha de 2025. Por ello, el incremento atribuible a los escurrimientos de la actual temporada es de solo 325.5 Mm³, equivalente al 2.08% de la capacidad total del sistema de presas de Sinaloa.
La recuperación sigue por debajo de los mejores años
Los almacenamientos han mostrado una recuperación gradual durante los últimos cuatro años; sin embargo, todavía se mantienen lejos de los niveles observados en 2021 y 2022.
La media histórica de escurrimientos acumulados hasta agosto se acerca a los 7,000 Mm³. En 2022, incluso, el volumen ingresado a las presas superó esa referencia al concluir la temporada.
El comportamiento de septiembre será determinante para conocer la disponibilidad real de agua con la que Sinaloa iniciará el ciclo agrícola 2026-2027 y la superficie que podrá establecerse en cada distrito de riego.

Diferencia de volúmenes almacenados en las presas de Sinaloa del 1 de junio al 31 de agosto, 2019-2026]
Fuente: Elaboración propia con datos del CIDH de CAADES, cidh.org.mx.








