El director regional de sanidad vegetal del OIRSA, Carlos Ramón Urías Morales, advierte que la plaga Thrips parvispinus representa una amenaza creciente para cultivos clave en Sinaloa y México, impulsada por el cambio climático, la falta de prevención y el uso inadecuado de agroquímicos.
Redacción | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sin., 8 de mayo de 2026. — La presencia y posible expansión de Thrips parvispinus en sistemas agrícolas ha encendido las alertas en el sector fitosanitario, al ser considerada una plaga emergente con potencial de generar una crisis en la horticultura y otros cultivos estratégicos en los próximos años.
Durante el Primer Congreso “Uso de Drones en la Agricultura”, organizado por el CESAVESIN en conjunto con el SENASICA, la Universidad Autónoma de Sinaloa y la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, el director regional de sanidad vegetal del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), Carlos Ramón Urías Morales, advirtió que este insecto forma parte de un complejo de especies de trips cuya dinámica está siendo acelerada por el cambio climático.
El especialista explicó que el aumento en la temperatura favorece la reproducción de plagas, señalando que “por cada grado adicional de calor, prácticamente se completa un ciclo reproductivo más”, lo que incrementa la presión sobre los cultivos.
Una plaga con alto impacto productivo
Thrips parvispinus afecta diversos cultivos, entre ellos chiles, frijol, maíz y frutales, y su comportamiento puede alterar significativamente los sistemas de producción. Su impacto no solo se limita al daño directo, sino también a la complejidad de su manejo.
Urías Morales subrayó que esta especie es considerada exótica en varias regiones, lo que implica un periodo de ajuste ecológico en el que debe encontrar equilibrio con sus enemigos naturales, situación que puede derivar en brotes severos durante los primeros años.
Advirtió que, en países donde esta plaga ya ha causado estragos, se han registrado entre 35 y 42 aplicaciones de agroquímicos por ciclo, lo que calificó como una práctica excesiva y riesgosa tanto en términos económicos como ambientales.
Riesgos por manejo inadecuado
Uno de los principales riesgos ante la llegada de Thrips parvispinus es la reacción del productor. El especialista alertó sobre la tendencia a aplicar agroquímicos de forma indiscriminada ante la presión de la plaga, lo que puede agravar el problema.
“El peor error sería comenzar con aplicaciones fuertes sin una estrategia. No existe un producto mágico que resuelva el problema”, afirmó.
En este sentido, destacó la importancia de implementar esquemas escalonados de manejo, iniciando con métodos biorracionales como agua, jabón, aceites y extractos naturales, antes de recurrir a productos de mayor impacto.
Prevención: la clave antes de sembrar
El experto enfatizó que el control de esta plaga no comienza cuando aparece en el cultivo, sino mucho antes, desde la preparación del sistema productivo.
Entre las medidas recomendadas destacan labores culturales previas al establecimiento del cultivo, implementación temprana de control biológico, rediseño de sistemas agrícolas, conservación de enemigos naturales, monitoreo constante y vigilancia fitosanitaria.
Además, subrayó la necesidad de diseñar un plan de acción preventivo integral que contemple las fases antes, durante y después del ciclo agrícola.
Impacto prolongado sin estrategia
Urías Morales advirtió que el impacto de Thrips parvispinus puede extenderse durante varios años dependiendo del manejo adoptado.
Explicó que una estrategia adecuada podría reducir el impacto en aproximadamente dos años, mientras que un manejo deficiente podría extender las afectaciones entre seis y diez años.
“El impacto no se puede evitar completamente en los primeros años, pero sí se puede minimizar con una buena estrategia”, puntualizó.
Coordinación y enfoque regional
El director del OIRSA hizo hincapié en que el manejo de esta plaga no puede ser aislado, ya que su dispersión y comportamiento requieren un enfoque coordinado entre productores, técnicos, autoridades e instituciones.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer capacidades como diagnóstico oportuno, sistemas de alerta temprana, biofábricas para control biológico, identificación de variedades tolerantes y transferencia de tecnología.
Finalmente, propuso integrar experiencias internacionales de países como España, Estados Unidos y Panamá, donde ya se enfrentan problemáticas similares.
Hacia un sistema de alerta temprana
El especialista concluyó que uno de los pilares para enfrentar esta amenaza es la implementación de sistemas de alerta temprana basados en datos y comunicación efectiva, que permitan anticipar riesgos y tomar decisiones oportunas.
“Si no hay comunicación, no hay alerta. Y si no hay alerta, solo tendremos estadísticas de pérdidas”, advirtió.








