La tecnología utiliza almidón, extractos de plantas regionales y aceites esenciales para prolongar la vida poscosecha de los alimentos, reducir las mermas agrícolas y disminuir el uso de plásticos.
Redacción | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sim., 12 de agosto de 2026._La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) desarrolla biopelículas y recubrimientos comestibles elaborados con almidón, extractos botánicos y aceites esenciales, con el propósito de conservar por más tiempo frutas y hortalizas y reducir las pérdidas que ocurren después de la cosecha.
El proyecto es encabezado por Abraham Calderón Castro, investigador de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas e integrante del Laboratorio de Caracterización Fisicoquímica y Reológica del Posgrado en Ciencia y Tecnología de Alimentos.
La investigación busca atender dos problemas: las pérdidas de alimentos durante las etapas de almacenamiento y comercialización, y la contaminación provocada por los plásticos de un solo uso.
“Estamos trabajando con películas comestibles, que son capas delgadas de material comestible, con la finalidad de reducir la pérdida de los frutos. Se sabe que más del 40 por ciento de los alimentos se pierde durante las fases poscosecha; por lo tanto, estas son alternativas de conservación que se pueden aplicar para mantener su calidad”, explicó Calderón Castro.
¿Cómo funcionan las biopelículas comestibles?
Las biopelículas desarrolladas por la UAS utilizan almidón como base estructural y se complementan con compuestos obtenidos de plantas regionales. Al aplicarse sobre los productos agrícolas, forman una capa semipermeable que ayuda a disminuir la respiración y la pérdida de humedad de frutas y hortalizas.
Este recubrimiento también puede incorporar componentes bioactivos con propiedades que contribuyan a conservar la calidad de los alimentos durante la etapa poscosecha.
“Esto satisface las necesidades de la economía circular: utilizar recursos de la región, darles valor agregado e incorporarlos a las películas comestibles. Al ser capas semipermeables, protegen al alimento y disminuyen su respiración”, detalló el investigador.
Plantas regionales con valor para la conservación de alimentos
Entre los ingredientes naturales analizados para elaborar las biopelículas se encuentran el guamúchil rojo, el muicle, la flor de bugambilia, el amaranto y aceites esenciales como el de citronela.
Cada uno de estos materiales puede aportar características físicas o biológicas al recubrimiento, además de generar nuevas posibilidades de aprovechamiento para especies vegetales disponibles en la región.
El proyecto se desarrolla dentro del cuerpo académico Procesamiento y Caracterización de Alimentos de la UAS y representa una alternativa sustentable para la conservación agroalimentaria.
La optimización de estas biopelículas podría facilitar, en el futuro, la transferencia de esta tecnología al sector productivo de Sinaloa, particularmente a las cadenas de frutas y hortalizas que necesitan conservar la calidad de sus cosechas durante el almacenamiento, traslado y comercialización.
Además de disminuir las mermas poscosecha, la investigación abre oportunidades para valorizar recursos vegetales regionales y avanzar hacia empaques y recubrimientos con un menor impacto ambiental.








