México depende de las importaciones para cubrir alrededor de la mitad de su consumo de maíz; para 2026-2027 se proyectan compras al exterior cercanas a 27 millones de toneladas.
Marco Díaz | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sin.- México, considerado centro de origen y diversificación del maíz, enfrenta una creciente dependencia de las importaciones para cubrir su demanda interna, en un escenario marcado por una elevada disponibilidad del grano en el mercado internacional.
De acuerdo con el reporte diario de Samuel Sarmiento Gámez, asesor agroindustrial, las importaciones mexicanas de maíz se acercaban a 18 millones de toneladas a mediados de septiembre, alrededor de 3% más que el año pasado.
Las estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dimensionan la dependencia del mercado externo. Para el ciclo comercial 2026-2027, su oficina en México proyecta una producción nacional de 24.5 millones de toneladas, mientras que las importaciones alcanzarían 26.8 millones de toneladas y el consumo total llegaría a 52.5 millones.
Esto significa que las importaciones serían equivalentes a aproximadamente 51% de las necesidades de consumo de maíz del país. El USDA atribuye la elevada demanda principalmente a las necesidades de maíz amarillo de los sectores pecuario y de alimentos balanceados.
En esta coyuntura, el maíz a julio de 2027 cotiza en 217.1 dólares por tonelada, con una pérdida de 0.8 dólares, lo que representa $4,881 por tonelada, más los apoyos que se determinen para los productores.
Por su parte, el trigo cotiza en 267.9 dólares por tonelada, con una pérdida de 1.5 dólares, equivalente a $5,448 por tonelada.








