25 de octubre de 2026
Agronegocios
28 de enero de 2026
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AMSAC lanza campaña para frenar la compra de semillas pirata en México

La Asociación Mexicana de Semilleros lanza la campaña “No Coseches Sorpresas” para combatir la piratería de semillas en México y alertar a los productores agrícolas sobre los riesgos de adquirir insumos con vendedores no autorizados o en plataformas en línea, ya que este fenómeno compromete su productividad

Redacción | Canal de Whatsapp

(Ciudad de México, 28 de enero de 2026.) La Asociación Mexicana de Semilleros, A.C. (AMSAC) anuncia el lanzamiento de una campaña enfocada en combatir la piratería de semillas, fenómeno que pone en riesgo la productividad en el campo mexicano, al reducir los rendimientos de los productores agrícolas.

Bajo el lema “No Coseches Sorpresas”, la iniciativa busca informar y alertar a los productores agrícolas sobre los riesgos de adquirir semillas pirata que se ofertan en todo el país a través de vendedores no autorizados y plataformas de comercio electrónico.

 

Las semillas pirata no cumplen con los estándares de calidad genética, física, fisiológica y fitosanitaria que se requieren para una óptima germinación y desarrollo del cultivo para una buena cosecha.

El comercio de semillas pirata adopta diversas formas que incluyen: la venta de grano pintado para simular ser semillas tratadas, el rellenado de envases originales con semillas de baja calidad, el uso ilegal de marcas registradas y la falsificación de envases y etiquetas.

A diferencia de las semillas pirata, las semillas de calidad destacan por ofrecer una excelente calidad que permite la germinación y establecimiento de las plantas, mientras que las pirata pueden incluso provocar la pérdida total o parcial de los cultivos.

AMSAC decidió iniciar esta campaña al notar que los principales afectados por la piratería de semillas son los productores agrícolas pequeños y medianos. El uso de materiales pirata resulta en un bajo rendimiento y mala calidad de las cosechas, mayor vulnerabilidad ante plagas y enfermedades, y en pérdidas económicas significativas para los productores.

Las semillas pirata también se convierten en una puerta de entrada para plagas que afectan directamente la producción. En la papa, por ejemplo, el nematodo dorado puede reducir la producción hasta en 75%(1). En el trigo, la enfermedad por carbón parcial ocasiona pérdidas económicas calculadas en 7.02 millones de dólares anuales en el noroeste de México, según cifras de SADER(2).

Además, al no contar con la calidad genética requerida, las plantas que brotan de semillas pirata presentan una menor capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático, lo que también se traduce en bajos ingresos para los productores agrícolas.

Por último, la venta de semillas pirata genera una competencia desleal y desincentiva el desarrollo de nuevas variedades de semillas de calidad.