4 de septiembre de 2026
Agronegocios
11 de agosto de 2026
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Fertilización variable con drones enfrenta baja adopción

Alan Elizondo reveló que una tecnología de fertilización variable mediante drones alcanzó solamente 15% de adopción entre productores de trigo.

Redacción | Canal de Whatsapp

Ciudad de México, martes 11 de agosto de 2026.- Demostrar que una tecnología funciona no es suficiente para garantizar que los productores agrícolas decidan utilizarla. Su adopción también requiere asistencia técnica, acompañamiento, validación en condiciones reales y un beneficio económico claramente identificable.

Así lo señaló Alan Elizondo Flores, director general de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), al responder una pregunta formulada desde Sinaloa por Revista Comentarios durante la presentación del Reto Santander Sostenible 2026.

Con relación a acelar la adopción de nuevas tecnologías en un momento en que el campo necesita reducir costos de producción y utilizar con mayor ediciencia sus recursos, Elizondo Flores respondió con los resultados de una experiencia realizada con productores de trigo en Ciudad Obregón, Sonora, considerada la cuna de la Revolución Verde.

En ese ejercicio se promovió una tecnología que utilizaba drones para identificar las condiciones del cultivo y realizar una fertilización variable.

“La tasa de adopción fue de tan sólo 15%, cuando el beneficio era muy tangible”, reveló.

¿Por qué el productor no adopta una tecnología?

El director de FIRA identificó diferentes factores relacionados con la decisión de utilizar o rechazar una innovación.

Entre ellos se encontraron el tamaño de la parcela, si el productor era propietario o rentaba la superficie y su nivel de escolaridad.

Sin embargo, quienes finalmente adoptaron la tecnología compartían otros elementos: ya la conocían de un ciclo anterior, contaban con asistencia técnica para aplicarla correctamente o tenían un productor vecino que podía confirmar sus resultados.

Este hallazgo mostró que la confianza, el acompañamiento y la experiencia previa pueden tener un peso importante en la adopción tecnológica.

“Hace falta llevar elementos de prueba de la tecnología, asistencia técnica y acompañamiento al productor”, señaló Elizondo Flores.

Agregó que el componente decisivo es que la innovación represente un beneficio económico para quien produce.

Probar antes de invertir

El resultado observado en Ciudad Obregón muestra que el beneficio técnico no siempre es suficiente para convencer al productor. En una actividad expuesta al clima, los precios y los costos de los insumos, adoptar una herramienta desconocida también representa un riesgo económico.

De acuerdo con Elizondo Flores, conocer previamente la tecnología, contar con asistencia técnica o tener como referencia a otro productor que ya la utilizó aumentó la disposición a incorporarla.

La experiencia también señala la importancia de las parcelas demostrativas: el productor necesita observar el funcionamiento de la tecnología bajo condiciones similares a las de su propia unidad de producción y comprobar que el ahorro o el incremento del rendimiento justifican la inversión.

“Entre esos elementos, el 80% de las innovaciones tienen una posibilidad alta de éxito”, estimó el director general de FIRA.

El ejercicio realizado con productores de trigo dejó así una diferencia clara: mientras la adopción general de la fertilización variable mediante drones alcanzó solamente 15%, las posibilidades aumentaron cuando hubo evidencia previa, acompañamiento técnico y un beneficio económico identificable.