Agustín Espinoza Laguna advierte que la recuperación internacional mejora las expectativas, pero no garantiza ganancias, y propone construir un esquema de rentabilidad antes de sembrar.
Redacción | Canal de Whatsapp
Culiacán, Sinaloa, martes 8 de septiembre de 2026.- El precio internacional del maíz alcanzó durante agosto referencias cercanas y superiores a los 200 dólares por tonelada, una recuperación que representa una buena noticia para los productores, pero que no debe confundirse con la solución a la crisis estructural del campo, advirtió Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa.
El dirigente campesino señaló que una mayor cotización en la Bolsa de Chicago mejora las expectativas de comercialización, pero no garantiza por sí sola la rentabilidad del productor sinaloense, debido a que el ingreso final depende también del tipo de cambio, la base de comercialización, el rendimiento por hectárea, los costos de producción, el financiamiento, el seguro y las condiciones del mercado.
Recordó que mientras una cosecha requiere meses de inversión, trabajo y cuidados, sus expectativas económicas pueden cambiar en cuestión de semanas por factores que México no controla, como los inventarios y exportaciones de Estados Unidos, las condiciones climáticas, los conflictos internacionales, los precios de la energía, la logística y los movimientos cambiarios.
“Que suba la cotización en la Bolsa de Chicago es una buena noticia, pero Chicago no es el precio que recibe el productor sinaloense”, puntualizó Espinoza Laguna.
El dirigente sostuvo que la política agrícola no puede depender exclusivamente de los movimientos del mercado internacional.
FIRA plantea instrumentos para reducir los riesgos
Tras la reunión sostenida en Sinaloa con la Dirección General de FIRA, el secretario general de la COUC consideró que existen instrumentos que pueden contribuir a reducir los riesgos del productor.
Entre ellos destacó el programa federal Cosechando Soberanía, orientado a disminuir el costo financiero para pequeños y medianos productores, así como facilitar mecanismos de seguro agropecuario y coberturas de precios.
Explicó que también se contempla para el maíz un mecanismo de ingreso mínimo con el objetivo de preservar una relación beneficio-costo de 1.075, equivalente, bajo los parámetros utilizados por FIRA, a una rentabilidad objetivo cercana al 7.5 por ciento.
A esto se suma Sustenta, estrategia que busca reducir los costos de producción mediante un uso más eficiente de fertilizantes y la incorporación de bioinsumos.
Espinoza Laguna reconoció que estos instrumentos representan un avance, particularmente porque permiten discutir la protección del productor antes de iniciar el ciclo agrícola y no cuando la cosecha ya se encuentra almacenada y las deudas pesan sobre el agricultor.
Una rentabilidad de 7.5 por ciento sería insuficiente
Sin embargo, advirtió que una rentabilidad objetivo de 7.5 por ciento puede contribuir a proteger la fuente de pago de un crédito, pero no necesariamente significa una ganancia suficiente para quien enfrenta durante todo el ciclo riesgos productivos, climáticos, financieros y comerciales.
“Ya no basta preguntar a cuánto está la cotización en la Bolsa de Chicago. Ahora tenemos que preguntar cuánto le queda realmente al productor después de pagar todos sus costos”, planteó.
Proponen una arquitectura de rentabilidad antes de sembrar
El dirigente de la COUC propuso construir una arquitectura de rentabilidad antes de sembrar, que permita conocer con anticipación el agrocosto, el monto financiable, la tasa de interés, el seguro, el precio protegido y el ingreso mínimo esperado.
La propuesta busca que el productor pueda tomar decisiones con mayor certidumbre desde la planeación del ciclo agrícola y que el repunte internacional del maíz se traduzca realmente en mejores condiciones para el campo sinaloense.








