El país se consolida como el mayor importador mundial del grano, impulsado por la sobreoferta estadounidense y los bajos precios internacionales
Redacción | Canal de Whatsapp
Ciudad de México., 23 de enero de 2026._ México rompió por tercer año consecutivo su récord de importación de maíz, al registrar en 2025 un volumen total de 24 millones 590 mil toneladas de maíz amarillo y blanco, informó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
La cifra representa un incremento de 4.1 por ciento respecto a las 23 millones 630 mil toneladas importadas en 2024, consolidando al país como el mayor importador mundial del grano, pese a ser uno de los principales productores agroalimentarios a nivel global.
De acuerdo con información adelantada por el organismo, del total importado —principalmente desde Estados Unidos—, 900 mil toneladas correspondieron a maíz blanco, utilizado en la cadena de la masa y la tortilla, lo que representa un aumento de 350 por ciento frente a las 200 mil toneladas adquiridas el año anterior.
Aunque el crecimiento del maíz blanco es significativo, no se trata de un récord histórico. En 2011 México importó 1.5 millones de toneladas; en 2012, 1.4 millones; en 2015, 900 mil toneladas; y en 2016 y 2018, 1.1 millones.
Actualmente, México ocupa el noveno lugar como productor agroalimentario del mundo y el decimocuarto como exportador; sin embargo, es el mayor importador tanto de maíz amarillo como de maíz blanco.
Históricamente, el país había sido casi autosuficiente en la producción de maíz blanco, pero las importaciones se han disparado debido a la creciente competitividad del grano importado, particularmente el proveniente de Estados Unidos, que se comercializa a precios más bajos.
Juan Carlos Anaya, director general del GCMA, explicó que la tendencia responde a factores estructurales del mercado internacional.
“La sobreoferta global y los precios internacionales deprimidos, especialmente de maíz procedente de Estados Unidos, continúan impulsando mayores volúmenes de importación a costos más bajos, lo que beneficia a la industria, pero presiona la producción nacional”, señaló.
En 2025, Estados Unidos registró una cosecha récord de maíz, lo que abarató aún más el precio internacional del grano. A esto se sumó una fuerte apreciación del peso frente al dólar, lo que redujo el costo de las importaciones.
Anaya añadió que el mercado interno se encuentra estancado debido a la falta de rentabilidad para los productores nacionales, lo que limita la capacidad de competir frente al grano importado.
En el caso del maíz amarillo, utilizado principalmente como forraje y en la industria de alimentos balanceados, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, explicó en noviembre pasado que el aumento de las importaciones responde a una mayor demanda de proteína animal.
El funcionario atribuyó este crecimiento al incremento del salario mínimo y a que una parte de la población ha salido de la pobreza, lo que ha elevado el consumo de carne, leche y huevo, productos que dependen directamente del maíz como insumo.








