8 de septiembre de 2026
MC. Samuel Sarmiento
Alguien Tiene Que Decirlo
Opinión

Maíz en 6 mil pesos por tonelada: ¿es rentable?

Productores de maíz de Sinaloa lograron un apoyo de 1,700 pesos por tonelada, pero la rentabilidad sigue bajo presión por los altos costos de producción.

Samuel Sarmiento Gámez | Asesor Agroindustrial

Después de más de dos meses de negociaciones, finalmente los productores de maíz de Sinaloa, con el respaldo del Gobierno del Estado, alcanzaron un acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) que establece un apoyo de 1,700 pesos por tonelada para el ciclo otoño-invierno 2025-2026.

El esquema contempla una aportación tripartita: 800 pesos del Gobierno Federal, 400 pesos del Gobierno Estatal —marcando un precedente al participar directamente en la comercialización— y 500 pesos correspondientes a un ajuste financiero relacionado con FIRA o cubiertos por SADER para quienes no fueron habilitados.

Como referencia, el pasado 24 de abril el precio del maíz en la Bolsa de Chicago se ubicó en 4,288 pesos por tonelada, lo que, sumado al apoyo, proyecta un ingreso cercano a los 5,988 pesos por tonelada. No obstante, este valor está sujeto a la volatilidad del mercado y del tipo de cambio.

En este contexto, los contratos de agricultura por contrato siguen dos esquemas: precio fijo —definido al momento de la firma— y precio abierto, que depende del tipo de cambio al momento de la facturación.

El punto clave sigue siendo la rentabilidad. De acuerdo con FIRA, el costo de producción en Sinaloa ronda los 53,474 pesos por hectárea. Bajo un escenario de rendimiento de 10 toneladas por hectárea, el ingreso alcanzaría los 60,000 pesos, dejando una utilidad aproximada de 6,410 pesos por hectárea.

Para casi la mitad de los productores —aquellos con 10 hectáreas o menos— esto se traduce en ingresos anuales cercanos a 64,100 pesos, equivalentes a poco más de 5,300 pesos mensuales.

Aunque el apoyo permite mantener a flote la actividad, el margen sigue siendo estrecho, especialmente tras la reducción de la BASE de 98 a 65 dólares, un ajuste que impactó directamente el ingreso potencial del productor.

En un estado donde el maíz representa más del 50% del valor agrícola en años normales y genera una derrama superior a los 24 mil millones de pesos, el desafío no solo es producir, sino lograr condiciones que realmente aseguren la viabilidad económica del campo.